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Clínica Santa Blanca | Julio 6, 2026

El bruxismo y los ronquidos son condiciones cada vez más frecuentes que pueden afectar la calidad de vida y la salud bucal de las personas. Aunque muchas veces se asocian únicamente al estrés, existen otros factores que pueden influir en su aparición.

Uno de ellos es el funcionamiento del sistema estomatognático, que incluye la respiración, la posición de la lengua, la deglución y la musculatura facial. Cuando alguno de estos aspectos presenta alteraciones, puede favorecer el desarrollo de problemas como el bruxismo, los ronquidos, trastornos de la articulación temporomandibular (ATM) e incluso afectar el crecimiento y la estabilidad de la mordida.


Una respiración adecuada debería realizarse por la nariz, tanto al inhalar como al exhalar. Esto favorece que la lengua permanezca apoyada correctamente en el paladar, ayudando al equilibrio de los músculos faciales y al correcto funcionamiento de las estructuras orales.

 

En cambio, cuando la lengua permanece en una posición baja o la respiración es predominantemente bucal, pueden producirse cambios en el desarrollo de los maxilares, alteraciones en la mordida, apiñamiento dental y un mayor riesgo de bruxismo y ronquidos.

 

Durante la evaluación odontológica, también es importante considerar la forma en que el paciente respira, traga y posiciona la lengua, ya que estos factores pueden influir en el éxito de tratamientos como la ortodoncia, la rehabilitación oral y el manejo de los trastornos de la ATM.

¿Qué puede causar el bruxismo?

El bruxismo puede tener múltiples causas y, en muchos casos, responde a una combinación de factores. Entre ellos se encuentran:

  • Estrés y ansiedad.
  • Alteraciones respiratorias durante el sueño.
  • Respiración bucal.
  • Mala posición de la lengua.
  • Trastornos del sueño.
  • Reflujo gastroesofágico.
  • Hábitos de vida, como el uso prolongado de pantallas antes de dormir y una elevada ingesta de azúcares, especialmente en niños.

Más allá del uso de una férula

Las férulas o guardas oclusales son una herramienta útil para proteger los dientes del desgaste producido por el bruxismo. Sin embargo, en muchos casos es importante identificar y tratar las causas que originan el problema, incorporando una evaluación integral que considere la función muscular, la respiración, la postura de la lengua y otros factores relacionados con la salud del paciente.

Un enfoque multidisciplinario permite establecer un diagnóstico más completo y definir el tratamiento más adecuado para cada persona.

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