Quiero mantener mi boca sana
Lo que se revisa a tiempo casi nunca duele
No hace falta que algo te moleste para consultar. Elige abajo lo que más se parezca a tu situación y te mostramos por dónde empezar.
Por qué conviene adelantarse
Casi todo empieza sin síntomas
Las caries y la enfermedad de las encías avanzan en silencio durante meses. Cuando aparece el dolor, el problema ya lleva tiempo instalado y la solución suele ser más larga y más cara.
Una limpieza y un control. Una cita, sin molestias, y sales con todo revisado.
Una caries pequeña o encías inflamadas. Todavía se resuelve en poco tiempo.
Un tratamiento de conducto o un problema periodontal. Más sesiones, más costo, y a veces pérdida de hueso que no se recupera.
Elige lo que más se parece a tu caso
¿Qué necesitas hoy?
Prevenir no es siempre lo mismo. Depende de cómo esté tu boca y de quién sea el paciente.
Quiero un control y saber cómo está todo
Revisión completa de tu salud bucal, con limpieza inicial y un plan si hay algo que atender.
- —Hace más de un año que no te revisan
- —Quieres empezar el año con todo al día
- —No te molesta nada, pero prefieres asegurarte
Me sangran las encías o me dijeron que las tengo mal
El sangrado no es normal, aunque no duela. Es la señal más temprana y la más fácil de ignorar.
- —Sangra al cepillarte o al usar hilo
- —Las encías se ven retraídas o hinchadas
- —Sientes algún diente con movilidad
La persona que cuido necesita otra forma de ser atendida
Cuando la atención habitual no funciona, se organiza de otra manera. Primero conversamos.
- —Discapacidad, TEA o deterioro cognitivo
- —Movilidad reducida o dependencia
- —Ansiedad severa o una mala experiencia previa
La pregunta que casi nadie hace
¿Cada cuánto conviene ir?
No hay una respuesta única, pero sí un punto de partida razonable.
Cada 6 meses
Control general y limpieza, si tu boca está sana y no tienes factores de riesgo.
Cada 3 a 4 meses
Si tienes antecedentes de enfermedad de las encías o algún tratamiento en curso.
Según indicación
Si estás con ortodoncia, implantes o una condición de salud que lo requiera.
Tu odontólogo define la frecuencia en tu caso. Estos son rangos de referencia, no una regla. Lo que sí aplica siempre: es mejor una revisión de más que descubrir algo tarde.
¿Prefieres que te orientemos?
Cuéntanos tu situación por WhatsApp y te decimos qué control corresponde en tu caso.